Israel ya tiene preparado el altar de sacrificio: el rabino Tovia Singer afirma que no se necesita construir el Tercer Templo para reanudar los sacrificios
Una declaración del rabino Tovia Singer ha vuelto a poner en el centro de la atención las preparaciones relacionadas con el futuro servicio del Templo en Jerusalén. Según explicó, el altar de sacrificio ya está construido, sus piedras fueron cortadas con láser y podría trasladarse al Monte del Templo. La noticia adquiere especial relevancia para quienes estudian las profecías de Daniel y las palabras de Yeshua sobre la abominación desoladora.
El anuncio del rabino: «El altar está listo»
El 4 de octubre de 2026, Israel365 News publicó una entrevista en la que el rabino Tovia Singer habló sobre el estado de preparación del altar relacionado con el movimiento por la restauración del servicio del Templo.
Singer, fundador de Outreach Judaism y reconocido maestro judío, afirmó durante una conversación con el rabino Aron Sokol, en el pódcast Parsha Inspired, que el altar ya está construido y preparado para ser trasladado al Monte del Templo.
«Tenemos un altar que está listo para funcionar. Está construido. Está aquí. Está listo para ir al Monte del Templo. Técnicamente, no necesitas un Templo para colocar un altar allí y ofrecer sacrificios», explicó Singer.
La declaración pone sobre la mesa una cuestión importante: la preparación de un altar y la construcción de un edificio completo son dos asuntos diferentes.
Mientras muchas personas relacionan la reanudación de los sacrificios con la construcción previa del Tercer Templo, el rabino señaló que, desde la perspectiva de la interpretación judía que expone, los sacrificios podrían ofrecerse sobre un altar adecuado sin que el edificio estuviera terminado.
Sin embargo, es importante precisar que el altar todavía no está instalado oficialmente en el Monte del Templo y que los sacrificios no se han reanudado allí.
Las piedras fueron cortadas con láser para cumplir la Torá
Uno de los detalles más llamativos de las declaraciones de Singer fue la explicación sobre la fabricación de las piedras utilizadas para el altar.
Según relató, las piedras debían cumplir con el requisito bíblico de no ser trabajadas con herramientas metálicas. Por esa razón, explicó que fueron cortadas mediante tecnología láser.
La base de este requisito se encuentra en Éxodo 20:25:
«Y si me haces altar de piedras, no lo construirás de piedras labradas; porque si alzas herramienta sobre él, lo profanarás».
Deuteronomio 27:5-6 también establece que el altar debía construirse con piedras sobre las que no se hubiera levantado instrumento de hierro.
Por tanto, el uso del láser fue presentado como una solución técnica para preparar las piedras respetando la interpretación de estos mandamientos.
Singer también señaló que, hasta donde él sabía, las piedras destinadas a la construcción del edificio del Templo todavía no estaban preparadas. Su declaración se refiere específicamente al altar, no a un Tercer Templo completo.
Este detalle es fundamental para comprender el alcance real del anuncio: existe una preparación material concreta, pero eso no significa que todo el proyecto del Templo esté terminado.
El Instituto del Templo y los preparativos para el servicio ritual
El Instituto del Templo, organización dedicada a investigar y preparar elementos relacionados con el Templo de Jerusalén y su servicio ritual, lleva décadas desarrollando este tipo de trabajos.
Entre sus preparativos se encuentran utensilios rituales, vestiduras sacerdotales, trompetas de plata y otros elementos vinculados con las funciones descritas en las Escrituras.
Singer afirmó que las vestiduras sacerdotales y las trompetas también están preparadas.
A estos trabajos se suman las actividades de grupos vinculados con la restauración del servicio del Templo, incluidos los esfuerzos por recuperar los conocimientos y las prácticas asociados con los levitas y la música ceremonial.
No obstante, es necesario distinguir entre tener objetos preparados y disponer de todas las condiciones necesarias para restablecer oficialmente el servicio. La ubicación del altar, las circunstancias políticas y religiosas y los requisitos rituales siguen siendo cuestiones determinantes.
La existencia de estos preparativos demuestra que el proyecto no se limita a planos arquitectónicos o declaraciones teóricas: también incluye la elaboración de objetos concretos destinados a un posible uso ritual futuro.
Esdras 3: los sacrificios comenzaron antes de construir el Segundo Templo
Para explicar por qué considera posible ofrecer sacrificios sin un edificio terminado, Singer recurrió a un precedente bíblico: Esdras capítulo 3.
Después del regreso de los exiliados judíos desde Babilonia, Jerusalén se encontraba en un proceso de restauración. El Primer Templo había sido destruido y el Segundo Templo todavía no se había construido.
Sin embargo, el relato bíblico indica que los sacerdotes levantaron el altar y comenzaron a presentar sacrificios.
Esdras 3:6 declara:
«Desde el primer día del mes séptimo comenzaron a ofrecer holocaustos a YAHWEH; pero los cimientos del templo de YAHWEH no se habían echado todavía».
El pasaje es especialmente relevante porque establece una secuencia histórica concreta: primero se restablecieron los sacrificios sobre el altar y después comenzó la construcción de los fundamentos del edificio.
Este precedente es el argumento principal utilizado por Singer para explicar que, desde su perspectiva, la existencia de un altar funcional no depende necesariamente de que el Templo esté terminado.
La referencia también permite comprender por qué las preparaciones actuales generan interés entre quienes estudian las profecías bíblicas relacionadas con Jerusalén.
La vaca roja y la preparación para la purificación ritual
Otro elemento relacionado con las preparaciones del futuro servicio del Templo es la vaca roja, conocida en hebreo como Pará Adumá.
Números 19 describe el procedimiento de la vaca roja y la preparación de sus cenizas para el proceso de purificación ritual. Este procedimiento ocupa un lugar importante en las interpretaciones judías relacionadas con la recuperación de determinadas prácticas del servicio del Templo.
En los últimos años, organizaciones vinculadas con el movimiento del Templo han trabajado en la identificación y evaluación de ejemplares que podrían cumplir los requisitos establecidos por la ley judía.
La expresión hebrea temimá se relaciona con la condición de integridad o ausencia de defecto exigida por el texto bíblico. No basta, por tanto, con que un animal tenga el pelaje completamente rojo: deben evaluarse los requisitos rituales específicos.
Es importante aclarar que la existencia de ejemplares bajo observación no demuestra por sí sola que ya se hayan producido cenizas consideradas válidas para el procedimiento ritual.
La preparación de la vaca roja, los utensilios, las vestiduras y el altar son aspectos relacionados, pero cada uno tiene requisitos propios.
Mateo 24:15 y la abominación desoladora
El anuncio sobre el altar adquiere una dimensión profética para quienes relacionan estos acontecimientos con las palabras de Yeshua en el Evangelio de Mateo.
Mateo 24:15 dice:
«Por tanto, cuando veáis en el lugar santo la abominación desoladora de que habló el profeta Daniel —el que lee, entienda—».
Yeshua remite expresamente a las profecías de Daniel. Entre los pasajes relacionados se encuentra Daniel 11:31, que declara:
«Y se levantarán de su parte tropas que profanarán el santuario y la fortaleza, y quitarán el continuo sacrificio, y pondrán la abominación desoladora».
El texto menciona tres elementos: la profanación del santuario, la interrupción del sacrificio continuo y la colocación de la abominación desoladora.
Por esa razón, quienes interpretan estas profecías desde una perspectiva escatológica futura consideran que la posibilidad de restablecer los sacrificios es un asunto que merece atención.
Dentro de esa interpretación, el personaje que interrumpa los sacrificios y establezca la abominación desoladora suele identificarse con el Anticristo. Sin embargo, esta identificación pertenece a una interpretación profética cristiana y no debe confundirse con una declaración explícita del rabino Singer.
Tampoco puede afirmarse, únicamente por la existencia del altar, que la profecía esté a punto de cumplirse o que haya comenzado una cuenta regresiva profética.
Lo que sí puede señalarse es que la preparación de un altar destinado a posibles sacrificios guarda relación temática con los pasajes bíblicos que hablan del sacrificio continuo y su interrupción.
¿Es indispensable construir el Tercer Templo antes de reanudar los sacrificios?
Esta es la cuestión central que plantea el anuncio.
La respuesta depende de distinguir entre el precedente bíblico, la posición religiosa expresada por Singer y las condiciones prácticas necesarias para restablecer el servicio.
Esdras 3 documenta que los sacrificios comenzaron antes de que se colocaran los fundamentos del Segundo Templo. Singer utiliza este antecedente para sostener que el edificio no tendría que estar terminado para que pudieran ofrecerse sacrificios sobre un altar adecuado.
Esto no significa que todas las interpretaciones religiosas coincidan sobre las condiciones necesarias para un futuro servicio sacrificial. Tampoco significa que exista autorización para trasladar el altar o comenzar los sacrificios en el Monte del Templo.
El lugar es uno de los puntos religiosos y políticos más sensibles del mundo. Allí se encuentran actualmente importantes santuarios islámicos, y cualquier intento de modificar su situación tendría implicaciones de enorme magnitud.
Por eso, aunque el altar esté preparado, su traslado y utilización dependerían de circunstancias que no se han concretado.
Conclusión: un altar preparado, pero todavía sin utilizarse en el Monte del Templo
La declaración de Tovia Singer aporta un dato concreto al debate sobre la restauración del servicio del Templo: según sus palabras, el altar ya está construido, sus piedras fueron cortadas con láser y está preparado para ser trasladado.
También afirmó que las vestiduras sacerdotales y las trompetas de plata están preparadas, mientras que el edificio del Templo sigue siendo una cuestión distinta.
Para los estudiantes de la profecía bíblica, la noticia resulta relevante por su relación con Esdras 3 y con los pasajes de Daniel y Mateo que mencionan el sacrificio continuo y la abominación desoladora.
No obstante, el altar no está instalado oficialmente en el Monte del Templo, los sacrificios no se han reanudado y no existe una confirmación de que la abominación desoladora esté por cumplirse inmediatamente.
El punto no es que el Templo esté construido. El punto es que el elemento necesario para reanudar el sacrificio —el altar— ya existe.

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